En Miami, Florida, circula un Acura NSX-T que fusiona lo mejor de los principales fabricantes de vehículos y accesorios del mundo. Pintura de Lamborghini, body kit edición limitada importado de Japón, los mejores accesorios americanos y multimedia Kenwood son sólo algunos ejemplos.

Ver llegar al Acura NSX-T es un problema. Porque uno se distrae con cada uno de sus partes y se complica disfrutar del conjunto. La pintura, el body kit exclusivísimo, las llantas y el interior pugnan por acaparar nuestra atención, y se interponen entre el auto y nuestro deseo de admirarlo completo.

Russell nos cuenta que desde que vio por primera vez el Acura se enamoró y –apoyado por su devoción por los vehículos importados- pasó a ser el juguete de sus sueños. Por eso, luego de vender un Ford Probe GT 1995, en 2004, no lo dudó y lo compró. A los pocos meses comenzó a tunearlo, porque “sencillamente está en mis genes modificar los autos, me encanta hacerlo”, según su escueta y contundente explicación.

Las primeras víctimas fueron la suspensión y el escape, que le dejaron paso a reemplazos más deportivos y extremos y ahí el camino quedó allanado para forzar el límite. Russell decidió apuntarle a “las ligas mayores” y para cambiar el aspecto recurrió a un body kit japonés edición límitada del que sólo existen 22 en el mundo, y él tiene el último y único en los Estados Unidos. El body kit incluye alerón trasero en aluminio y fibra de carbono, guardabarros delanteros y traseros, ambos paragolpes y zócalos. Pero el kit no sólo sobresale por lo original y por su espíritu deportivo, sino por el trabajo que demandó. Al respecto, el orgulloso dueño resume: “Fue muy difícil colocar el kit porque pese a que es específico para este modelo –y a que los anclajes y las medidas coinciden plenamente- llevó mucho tiempo hasta que quedó perfectamente instalado”.

El trabajo de la carrocería se completa con un capot de carbono CWest de Acura NSX 2005, ópticas del mismo modelo y la pintura “Jade Green” de Lamborghini Murciélago 40º Aniversario, que redondean una estética sobria y potente, que se completa con llantas Volk GT-S de 18” adelante y 19” atrás y un sistema de escape HKS. En definitiva, el presidente del Club Jade Motorsport de la ciudad de Orlando –un club que reúne entusiastas del tuning con autos espectaculares como el de Russel- acapara la atención de cuanto fierrero se cruza por su camino.

El auto se ve terminado, pero su dueño no opina lo mismo. Un supercargador que incrementará notablemente la potencia del V6 de 3 litros, y un capot de fibra de carbono de la firma Route KS están en la mira de este masajista, que disfruta cada vez que “la gente se quiebra el cuello cuando me ve pasar, mientras que otros apenas pueden creer que están viendo un auto como el mio por la calle”. Pero, definitivamente, lo que más le gusta es que se confundan de auto...”hay personas que confunden el Acura con un Lamborghini... y a mi no me molesta para nada...lo tomo como un cumplido, jajaja”...